Al observar los acontecimientos político-religiosos en Estados Unidos, incluyendo profecías evangélicas sobre Donald Trump, supuestos milagros, un despertar religioso nacional y el creciente interés por restaurar valores cristianos, surge la pregunta:
¿Podría el fuego que desciende del cielo en Apocalipsis 13:13 representar un falso derramamiento del Espíritu Santo?
¿Estamos viendo el inicio de un falso reavivamiento religioso vinculado al falso profeta?
¿Estos eventos podrían preparar el camino para la formación de la imagen de la bestia?